El físico británico Stephen Hawking,
el científico que explicó el universo desde una silla de ruedas y
acercó las estrellas a millones de personas alrededor del mundo, ha
fallecido esta madrugada en su casa de Cambridge, a los 76 años.
Su vida, en lo profesional y en lo
personal, fue un desafío a los límites. Hawking viajó por todos los
continentes, incluida la Antártida. Ganó premios, aunque el Nobel se le
escapó. Se casó dos veces, fue padre de tres hijos. Se convirtió en una
suerte de icono pop, que apareció en series como Los Simpson y The Big Bang Theory, de la que se declaraba fan. Celebró
su 60 cumpleaños subiendo a un globo aerostático. Cinco años después,
probó la gravedad cero a bordo de un Boeing 727. Cuando le preguntaron
por qué hacía todo eso, respondió: “Quiero demostrar que la gente no
debe estar limitada por discapacidades físicas, siempre que su espíritu
no esté discapacitado”.